Julio Iglesias rompió el silencio tras las acusaciones de sus exempleadas e hizo un contundente descargo a través de sus redes sociales.
Julio Iglesias quedó en el centro de una grave tormenta mediática y judicial luego de que dos mujeres que trabajaron para él en sus residencias del Caribe lo denunciaran por presuntos episodios de agresiones sexuales, abusos, humillaciones y sometimiento laboral. Las acusaciones, que refieren a hechos ocurridos en 2021, tomaron estado público en los últimos días y derivaron en la intervención de la Justicia española.
Frente al impacto internacional del caso, el histórico cantante español, de 82 años, decidió romper el silencio mediante un comunicado difundido en sus redes sociales. El mensaje marcó su primera reacción pública desde que las denuncias salieron a la luz.

El comunicado de Julio Iglesias: negación absoluta y defensa personal
“Con profundo pesar, respondo a las acusaciones realizadas por dos personas que anteriormente trabajaron en mi casa”, comenzó el texto publicado por el artista. Desde el inicio, Iglesias dejó clara su postura y rechazó de manera tajante cualquier conducta indebida.
“Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer”, afirmó de forma categórica. En el mismo mensaje, calificó las denuncias como “absolutamente falsas” y sostuvo que le generan una profunda tristeza personal.
El cantante aseguró estar atravesando uno de los momentos más difíciles de su vida: “Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave”.

En el cierre del comunicado, Julio Iglesias agradeció el apoyo recibido en medio del escándalo: “No puedo olvidarme de tantas y tantas personas queridísimas que me han mandado mensajes de cariño y lealtad; he sentido mucho consuelo en ellas”.
La experiencia de Marcela Tauro: un relato que reabre el debate
En paralelo al avance judicial, comenzaron a surgir testimonios del pasado que volvieron a poner bajo la lupa ciertas conductas del artista. En ese contexto, Marcela Tauro relató en televisión una experiencia personal que vivió años atrás durante una entrevista laboral con Iglesias.

La periodista explicó que el episodio ocurrió durante un viaje profesional a San Pablo, Brasil, cuando trabajaba para la Revista Gente. “Hacía tres días que estábamos pidiendo la nota. Él se iba y dijo: ‘Tengo una hora’. Era un lugar cerrado y había que hacerle la foto”, recordó.
Según detalló, la entrevista transcurrió con normalidad hasta el final, cuando ocurrió una situación inesperada: “Cuando termina la nota, le dice al fotógrafo ‘bueno’, me agarra, me da un pico y me sienta en la falda”, relató, visiblemente incómoda.
Tauro contextualizó el episodio en otra época: “En ese momento yo era joven y te incomoda”. Con el paso del tiempo, entendió que no se trataba de un hecho aislado: “Con todas las periodistas había hecho lo mismo. En ese momento hasta parecía gracioso. Era su patrón”.

El respaldo de Miranda Rijnsburger y el impacto en redes
El comunicado de Julio Iglesias generó una enorme repercusión en redes sociales, superando rápidamente los 35.000 “me gusta” y recibiendo mensajes de apoyo de distintas figuras públicas.
Entre ellos, se destacó el posicionamiento de Miranda Rijnsburger, esposa del cantante desde hace décadas y madre de cuatro de sus hijos. Aunque mantiene un perfil bajo y privado, la modelo dejó un mensaje claro bajo el comunicado: “A tu lado, siempre”, acompañado por un corazón blanco.

Su gesto fue interpretado como un respaldo explícito a la versión del artista en un momento de máxima exposición pública.
La investigación judicial y la estrategia legal
En el plano judicial, se confirmó que Julio Iglesias contrató al reconocido abogado penalista José Antonio Choclán para asumir su defensa. El letrado cuenta con experiencia en casos de alto perfil y será el encargado de representarlo ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional.
Las denuncias fueron presentadas por dos exempleadas del servicio doméstico, quienes lo acusan de agresiones sexuales, acoso, lesiones físicas y de integrar un régimen de servidumbre y trabajo forzado en sus propiedades de Bahamas y República Dominicana.

El testimonio del exfotógrafo y el giro del caso
Uno de los elementos que más peso sumó a la causa fue la declaración de un exfotógrafo que trabajó durante años con el cantante. El profesional ratificó las denuncias y afirmó que existía un clima de impunidad en torno a Iglesias en el Caribe.
Según su testimonio, las demandas no prosperaron durante años por el poder político y social del artista en la región, lo que motivó a trasladar la denuncia a la justicia española. También puso en duda la imagen pública de su vida familiar y describió al cantante como una persona que pasaba largos períodos aislado en sus mansiones.

La postura de la ONG denunciante
La organización Women’s Link Worldwide, que acompaña legalmente a las denunciantes, aseguró que este no sería un caso aislado. Según sus representantes, existía un modus operandi basado en la captación de mujeres jóvenes, latinas y en situación de vulnerabilidad, priorizando atributos físicos por sobre capacidades laborales.
Las abogadas describieron un esquema de engaño, amenazas, control, encierro y humillaciones constantes, con acceso restringido a teléfonos y salidas, lo que configuraría delitos de trata de personas con fines de explotación.
Las voces que defienden a Julio Iglesias
En contraste con las denuncias, distintas figuras del espectáculo salieron a defender al cantante. Las Trillizas de Oro aseguraron que durante las giras en las que trabajaron con él nunca presenciaron conductas abusivas. “Mientras trabajamos con Julio, nunca vimos nada de lo que están diciendo”, afirmaron.

También Susana Giménez respaldó públicamente al artista y destacó su amistad de más de 50 años. “Jamás hablaré mal de él”, sostuvo, incluso al recordar un video retro que volvió a viralizarse.



